No sólo las desgracias nunca vienen solas. Al menos en los últimos tres meses, también las buenas noticias llegan una encadenada a la otra para Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo. Más allá de la fiesta financiera, que no decae, el Gobierno sumó ayer con el dato de inflación mayorista de 1,2%, el más bajo desde hace casi cinco años, otro indicador positivo que puede acelerar definiciones clave. En particular, el rebaje en el ritmo de suba mensual del dólar que ya corre por encima de los precios mayoristas.
Con el registro difundido ayer por el INDEC, en el que incluso los productos importados registraron una deflación de 0,5% el mes pasado, parece confirmarse la conclusión oficial, explicitada por el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, según la cual más que un ancla, el crawling peg de 2% por mes, vigente desde enero, es un factor inercial. Es decir, se convirtió en una variable que impulsa los precios en vez de contenerlos.

Más historias
$1.531.473 al mes para evitar ser pobres
La semifinal se palpita en otra gran Fan Fest
Corredor Belgrano: solución nacional para vía «estratégica»