El jueves 21 de noviembre, en el complejo Yapiré ubicado sobre la avenida Raúl Alfonsín, se realizó una cena de egresados que incluyó a varios colegios de la capital de Corrientes. Durante el evento, hubo padres que se quejaron porque los asistentes, incluidos menores de edad, fueron sometidos a cacheos realizados por personal de seguridad y agentes femeninas de la Policía de Corrientes, sin que hubiera un previo aviso ni consentimiento. Expresaron indignación relatando que las adolescentes, algunas con vestimenta ligera, fueron tratadas con métodos considerados inapropiados, asimismo los chicos recibieron golpes en el tobillo, como si se trataran de delincuentes detenidos en la vía pública. También señalaron que, al retirarse del predio para acompañar a alguien que ya se iba, los menores enfrentaron restricciones arbitrarias, como la prohibición de reingreso sin brazaletes identificatorios, los cuales nunca fueron entregados. Además, cuestionaron la falta de un contrato formal que detallara las condiciones del servicio. Solamente hubo una reunión informativa. La empresa justificó los cacheos por «motivos de seguridad», pero consultados padres de otros eventos anteriores, afirmaron que nunca se aplicaron estas prácticas. El incidente generó preocupación por los derechos vulnerados y el trato hacia los menores en esta clase de celebraciones.
Periodismo de Investigación
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