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Periodismo de Investigación

Una revancha por la Mano de Dios

Por el Mundial 2026, una periodista argentina en Londres, aseguró que «para los ingleses, esto es una revancha por la Mano de Dios». Una periodista argentina que vive en la capital pirata describió cómo se vive la previa de la semifinal entre Inglaterra y Argentina qué representa el duelo para los hinchas del país europeo.
En la previa de la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, Londres vivía una intensa expectativa por el partido. Así lo contó Silvia De Viet, periodista argentina radicada en la capital británica, quien describió una ciudad con pubs completos, reservas hechas desde días antes y una cobertura mediática prácticamente exclusiva del encuentro. Aunque el clima de expectativa era evidente, aseguró que la rivalidad se centraba en lo futbolístico y no en la Guerra de Malvinas.
«Lo que aparece permanentemente es la Mano de Dios«, explicó De Viet al referirse a las conversaciones que escuchó entre los ingleses. Durante la previa no se oyó referencias al conflicto bélico de 1982, sino que el recuerdo dominante seguía siendo el Mundial de México 1986 y, especialmente, el gol con la mano de Diego Maradona. «Para ellos, este partido es una revancha futbolística», resumió.
Sostuvo que Maradona continúa siendo la figura que mejor simboliza la rivalidad entre ambos países. Su actuación en aquel Mundial sigue ocupando un lugar central en el imaginario de los aficionados ingleses, muy por encima de cualquier otro protagonista.
Sobre Lionel Messi, De Viet señaló que los medios británicos lo respetan profundamente y lo consideran el futbolista con mayor capacidad para definir el partido. Aclaró que no despierta la misma carga simbólica que Maradona. También percibió que existe la sensación que el capitán argentino enfrenta una enorme presión y que algunos cuestionan su perfil reservado frente a la prensa.
Describió cómo transcurría la vida cotidiana en Londres durante la jornada. Las oficinas mantenían sus horarios habituales y la mayoría de los trabajadores terminaba su jornada alrededor de las 18:00, dos horas antes del inicio del encuentro. En paralelo, la ciudad enfrentaba una ola de calor poco frecuente, con alertas por altas temperaturas, dificultades para conseguir ventiladores y comercios que incluso apagaban algunas heladeras para evitar sobrecargas en el sistema eléctrico.
En materia de seguridad, De Viet indicó que no se habían anunciado operativos especiales ni restricciones para reuniones de hinchas argentinos, pese a la magnitud del partido. Respecto del clima entre los aficionados ingleses, aseguró que predominaba la confianza, aunque también había nerviosismo por la posibilidad de una derrota. «Si Inglaterra gana, la gente va a salir a festejar a las calles», concluyó.

Diario época